Hay episodios que no se planean desde la cabeza, sino que nacen directo del corazón. El poder de empezar otra vez es uno de ellos. Un episodio profundamente honesto, vulnerable y necesario, que surge en enero, un mes que para mí siempre ha significado una invitación a hacer borrón y cuenta nueva.
El inicio de año nos recuerda que la vida —y Dios— nos da una y otra vez la oportunidad de volver a elegir: quién queremos ser, desde dónde queremos vivir y qué historias estamos dispuestos a reescribir. Muchas de las situaciones que atravesamos no llegan para castigarnos, sino para cuestionarnos, formarnos y transformarnos.
Al comenzar este 2026 decidí hacer un ejercicio que fue tan retador como revelador: ver videos de mi pasado. Mirarme en otras versiones de mí misma me confrontó con una verdad poderosa pero incómoda: empezar otra vez también implica aceptar que hemos cambiado, que la vida nos ha roto más de una vez y que no siempre es fácil mirarnos con amor, empatía y sin juicio.
A lo largo de mi vida me ha tocado empezar de nuevo muchas veces. En el amor, en los estudios, en mi vida personal y en mi empresa. Cada comienzo ha venido acompañado del miedo al fracaso, del “qué dirán” y de esa sensación tan humana de no ser suficiente para quienes amamos.
Me ha tocado ser mamá otra vez después de esperar cinco años, volver a emprender desde cero, atravesar una infidelidad profundamente dolorosa, perdonar y decidir reconstruir un matrimonio con la misma persona, pero desde un lugar más seguro, más consciente y con más amor. También me ha tocado mudarme, reinventarme y aceptar cambios que no pedí, pero que me llevaron —desde la experiencia— a conocer el verdadero poder de empezar otra vez.
Porque comenzar de nuevo no termina en la decisión de avanzar. Después viene algo igual de importante: el perdón. En este episodio hablamos de cómo volver a confiar, porque la confianza sana, y sin confianza no existen nuevos comienzos reales. Una confianza que no se construye de la noche a la mañana, sino a través de conversaciones incómodas, de la honestidad con lo que sentimos y de muchísima paciencia.
Hoy puedo decir que me siento honrada de los dolores que he vivido. Cada uno ha sido un maestro. Me han ayudado a crecer, a sanar y a convertirme en una mejor persona.
Si hoy estás atravesando un cambio, una pérdida, una ruptura o simplemente sientes en tu corazón que necesitas volver a empezar, este episodio es para ti.
Feliz comienzo de año y gracias por ser parte de Al agua con Gisela.
Que este nuevo comienzo te encuentre con el corazón abierto, la fe intacta y el valor suficiente para volver a intentarlo. Gracias por estar aquí y por sumergirte conmigo, una vez más, en estas conversaciones que sanan.
Te invito a escucharlo. Te va a mover. Te va a retar. Y quizás… te haga saltar.
3, 2, 1 ¡AL AGUA!
Conversaciones reales sobre crecimiento, propósito y bienestar.
Acompáñame en este espacio donde juntos aprendemos, crecemos y nos inspiramos cada semana.